Las aerolíneas contratan a consultores médicos para evuluar si es necesario desviar la ruta de un avión por una emergencia a bordo  (iStock)

En mayo de 2016, Lewis Christman estaba volando desde Chicago a Roma cuando sufrió un ataque de pancreatitis aguda. Él se acurrucó en una posición fetal en el suelo. Pasó las siguientes horas sufriendo fuertes dolores al tiempo que el avión seguía su ruta. Al aterrizar, pasó los tres meses siguientes ingresado en el hospital.

Este mes, Christman demando a United Continental Holdings por ignorar una recomendación de un médico a bordo para desviar el vuelo y no contactar a los consultores médicos en el terreno. Fue otra ronda de mala publicidad para United y una que atrae el escrutinio de cómo los compañías aéreas estadounidenses tratan a los pasajeros en apuros y la presión por mantener los vuelos en el aire.

“Obviamente hay un costo significativo por el hecho de aterrizar el avión”, dijo David Axelrod, el abogado de Christman. “Estamos recabando toda la información sobre este incidente, donde mi pobre cliente, a pesar de doblegarse del dolor y vomitar, no pudo hacer que el avión se desviara“.

Si bien los pilotos son los principales responsables de la toma de decisiones, las líneas aéreas tienen consultores médicos que ayudan a eludir a los voluntarios a bordo, lo que reduce costosos aterrizajes de emergencia, pero con el potencial de proporcionar decisiones de expertos en tiempo real.

La demanda de Christman busca información sobre el incidente de MedAire Inc., con sede en Phoenix, que brinda asesoramiento médico en vuelo a más de 100 aerolíneas. La portavoz de la compañía, Mandy Eddington, se negó a hacer comentarios sobre la demanda o sobre cualquier relación con United.

Paulo Alves, director médico global de MedAire especializado en salud aeronáutica, dijo en una entrevista antes de presentar la demanda que su compañía brinda ayuda con médicos con amplia experiencia. Solo un 1.6 por ciento de los vuelos a los que se llama a MedAire se desvían y el directivo señaló que las aerolíneas ven el valor de evitar a los médicos que están a bordo.

“Si el modelo no es financieramente interesante para ellos, entonces no nos contratarían”, dijo Alves. “Los médicos tienden a recomendar desvíos de ruta, mucho más que nosotros, porque por supuesto no quieren asumir la responsabilidad si le pasa algo al pasajero“.

Una emergencia médica ocurre una vez cada 604 vuelos y un 7.3 por ciento llevó a modificar la ruta prevista, según un estudio realizado en 2013 del New England Journal of Medicine. También se encontró que el 0.3 por ciento de las emergencias en los aviones terminan en muertes.

“Es bastante caro desviar un avión, por lo que un capitán tiene que tener en cuenta una gran cantidad de problemas”, remarcó José Nable, profesor asistente de medicina de emergencia del Hospital Universitario de Georgetown y coautor de un documento sobre las emergencias en vuelo. Perry Flint, portavoz del grupo comercial de aerolíneas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, concluyó que su organización estima que una desviación puede costar entre USD 10.000 y USD 200.000.

Erin Benson Scharra, una portavoz de United Airlines, afirmó que la compañía está investigando las afirmaciones de Christman, pero se negó a hablar más sobre los cambios de ruta por razones médicas o los consultores que emplea.

Compañías como MedAire, ubicada en la unidad de emergencia del Banner-University Medical Center en Phoenix, juegan un papel clave en las decisiones en ruta. STAT-MD Inc., que ofrece un servicio similar y utiliza médicos de la Universidad de Pittsburgh, trabaja con unas 20 compañías aéreas nacionales e internacionales. Señala que reduce los aterrizajes que, de lo contrario, serían recomendados por médicos nerviosos en el cielo.

Van a volver a desviarse“, dijo T.J. Doyle, director médico de STAT-MD. “El médico voluntario debería ser un recolector de datos y un agente que hace los procedimientos. No deberían tomar decisiones”.

Las emergencias a las que se enfrentan los profesionales médicos en vuelos varían según su gravedad. La doctora especializada en medicina interna Gina Jabbour, de Nueva York, revivió a una anciana que se desmayó después de ir al baño. El vuelo continúo a tiempo y Jabbour fue recompensada por una azafata con unas galletas.

En 2006, Scott Schoifet, un cirujano ortopédico, estaba dormitando en un vuelo de Japón a Nueva York cuando lo despertaron para ayudar a una pasajera que tenía un fuerte dolor en el pecho. Los asistentes de vuelo le preguntaron a Schoifet si era seguro seguir volando.

“Primero fue estresante porque me estaban mirando y diciendo ‘¿Qué quieres hacer?'”, recuerda Schoifet. “No puedo tomar esta decisión. Hay 350 personas a bordo“.

Él estuvo controlando a la mujer durante todo el vuelo hasta que aterrizó en Detroit y después el avión continuó su ruta.

Hace poco, un pasajero de Delta Air Lines se desmayó antes del despegue en el aeropuerto de Fort Lauderdale. La persona fue tratada nada menos que por el cirujano general Jerome Adams, que viajaba de Florida a Mississipi para hablar sobre la epidemia de los opiáceos. El avión todavía estaba en la pista y Adams ayudó a evaluar al viajero, que terminó yendo al hospital.

Las emergencias médicas en aviones ponen en movimiento una reacción en cadena. Elise May, gerente de seguridad en vuelo y cumplimiento regulatorio de Southwest Airlines, afirmó que los asistentes de vuelo primero se protegen. Luego, buscan un profesional médico a bordo.

Los auxiliares de vuelo de Southwest están capacitados en cuidados básicos y están equipados con iPads que tienen manuales y sistemas para contactar a los consultores terrestres.

La decisión de desviarse la toman finalmente el piloto y el despachador, pero “depende mucho de nuestro asesor médico y lo que ellos sienten que es el peligro de la situación”, remarca May. “Hay todo tipo de cosas para tener en cuenta”.

Los médicos están protegidos por una ley federal que, a su vez, protege a los transportistas aéreos y a las personas de responsabilidad mientras brindan asistencia en el aire. Pero el juramento hipocrático sigue siendo su estrella polar.

“Desde el punto de vista ético, siento que esta responsabilidad es que yo intervenga”, cuenta Meera Shah, una doctora de Nueva York que ayudó a revivir a una mujer desmayada en un avión. “¿Qué pasa si no hubiera estado allí? Siempre pienso en eso“.

 



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