SANTO DOMINGO. El vendedor de piña, Hansel Arias, de 26 años, que murió en un tiroteo cuando agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) realizaban un operativo antinarcóticos, el pasado jueves en el Mercado Nuevo del sector Capotillo, dejó un niño de cuatro años y otro de dos meses en la orfandad.

Arias, igual que Porfirio Sánchez Estévez, de 45 años, también productor de piña, quienes fallecieron en el tiroteo, se levantaba a la una de la madrugada para estar a las dos de la mañana en el sector de La Piña, para vender esa fruta a camiones de hoteles que pasan a esas horas, con ruta hacia distintos hoteles de zonas turísticas del país.

Así lo detalló el presidente Asociación de Mayoristas y Detallistas de Piña del Mercado Nuevo, José Antonio Contreras de la Cruz.

El también fundador de la Asociación de Piña dijo que fue testigo del incidente ocurrido el jueves y narró que los agentes venían de hacer un operativo en el sector Capotillo, cuando le tiraron una botella, y entonces ocurrió el tiroteo, pero agregó que siempre les tiran piedras y botellas a los agentes cuando pasan por esas calles.

“Ellos (DNCD) alegan que de una tercera planta de un edificio, había una persona con un fusil disparando, pero eso es inexplicable”, dijo José Contreras.

“No trabajamos a las dos de la mañana porque queremos, es porque nuestro trabajo no los exige. Los suplidores de hoteles pasan a esas horas para llegar a las seis y siete de la mañana a sus hoteles”, aclaró.



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